Marga y Sergio, cuando no los une el amor… por Augusto Pryor

Marga y Sergio viven en el Tigre, son la pareja del momento, como todas las parejas tienen sus cosas, en ellos el problema, es la vista. Esto no fue nunca un impedimento, al contrario, Sergio siempre confió en la visión de Marga.

Cuando se conocieron, dudaron mucho, pero con el paso de los meses, se dieron cuenta que eran tal para cual. Él pensaba en el “qué dirá” de “lajente”. Ella ya ganó.

Marga venía de una familia acomodada… en una banca. Sergio siempre trabajó, fue secretario, intendente, jefe de gabinete, tal vez por eso siempre se interesó en lo que podía ofrecer, aunque no lo tuviera para dar. Él era un poco vende humo, el típico argento del Delta que se las sabe todas, pero eso nunca impidió que estén juntos. Ella también era un poco así.

En la casa se llevaban muy bien, Sergio era de hacer las compras, le gustaba recorrer supermercados buscando lo más barato, siempre cuidaba el precio. Era un poco “codito”, pero eso no le importaba a Marga.

Marga creía que Sergio podía ser el número uno de su agrupación, ella decía siempre que tenía condiciones y capacidades especiales para ser el primero. Ella creía ciegamente en él.

Sergio tenía soluciones para todo, desde clavar un clavo hasta la paz en Medio Oriente aunque no le preguntaran.

Lee más  El abuso del espacio cedido, por Augusto Pryor

Sergio era un picaflor y eso Marga lo sabía, siempre trataba de seducir a quien se encontraba en el camino, pero, como todo antihéroe nunca pudo levantarse ni a la mañana.

Él tenía una rara enfermedad que le atrofiaba el cerebro, se la conocía como Peronismitis aguda, era irreversible, eso Marga lo sabía, no le importaba, ella era felíz junto a él.

Por la enfermedad, en diciembre del 2015 tuvieron un incidente. Él quedó tercero en la lista de recuperación. No lo podía creer. Ella luego de eso, no volvió a dejarlo solo. Se unió más que nunca. Lo banco a muerte.

Aun con sus gustos diferentes, él amaba los gatos, ella adoraba los perros, consiguieron que sus mascotas, Dondi y Tombi, convivieran en armonía.

Desde entonces su relación siguió con idas y vueltas, con engaños y desengaños, pero ellos continúan juntos, tal vez por costumbre, tal vez por conveniencia.

Solo se sabe que entre los dos forjaron una linda historia que quedó en un eterno tercer lugar.

 

 

Augusto Pryor

TWT: @AugustoPryor

Dejá una respuesta

A %d blogueros les gusta esto: